Con un estilo directo y visceral, la poesía de Fernanda Colla nos recuerda la desgarradora tristeza de Alejandra Pizarnik y la abrumadora nostalgia de Idea Vilariño. La autora nos lleva de la mano a su particular universo poético, y nosotros no ofrecemos ningún tipo de resistencia; tal es la emoción que nos subyuga. Nos conmueve con su cruda honestidad, pero también con su frágil delicadeza; pasamos a formar parte de este mundo habitado por personajes hostiles-y algunos más amables-, donde conviven el dolor, el desamparo y la felicidad, siempre fugaz y sutil.
Como lectores, no tenemos más opción que la de rendirnos ante su hechizo.
Viviana Gifuni
MARÍA FERNANDA COLLA (Buenos Aires, 1972). Psicóloga clínica, artista visual y como escritora. Pinta cuadros y escribe poemas que funcionan fragmentos de memoria, desahogo o exorcismo.
Expuso su obra en los espacios Pabellón 4, Palacio Barolo y plataformas virtuales. Participó en antologías poéticas publicadas por Editorial De los Cuatro Vientos, como los homenajes a Oliverio Girondo y a la Nueva Literatura Argentina, por el cual recibió una distinción.
En este libro, Fernanda escribe con una voz íntima y visceral. Hay dolor, ironía, belleza rota y deseo de comprender lo que no se puede explicar.
Escribe para no olvidar.
Para no quedarse quieta.
Para seguir viva.
IG:ferdicollacrespo